lunes, 2 de marzo de 2015

Yo, Eloy

Una novela demasiado larga, lo sé. Una novela de más de seiscientas páginas. Sí, sé que me están mirando así porque no están acostumbrados; a las novelas largas sí, tal vez, pero no a este tipo de novelas. Una novela tan larga ubicada en el Imperio Otomano, llena de referencias culturales, personajes distintos, alusiones al Islam y paisajes del Estambul renacentista. Difícil, lo sé. No sé si les está gustando. ¿Les agrada? Vamos, hagan un esfuerzo. Orhan Pamuk ganó el premio Nobel de literatura, ¿sabían? No es cualquier escritor. Es un escritor único, capaz de vincular la novela de misterio de Occidente con la belleza, la poesía y la tradición de Medio Oriente. Si tan solo le dan una oportunidad...a la novela, a Pamuk. ¿Sabían que a Pamuk le tomó como ocho años componer esta novela, y que es su obra maestra? Anden, denle una oportunidad. ¿O por qué no les agrada? ¿Qué le quitarían, muchachos? ¿La historia de amor entre Negro y Sekure? ¿La controversia entre la pintura de Occidente, europea y la otomana? ¿Toda la trama del asesinato? ¿Qué? ¿Es acaso la trama del asesinato la que más les gusta? Bueno, a lo mejor no le han tomado del todo el cariño que se merece a esta novela, pero los empujaré un poquito. Les contaré mi historia con este texto. Lo leí la primera vez en la carrera. Estudiaba la Licenciatura en Relaciones Internacionales y en ese entonces quería viajar. ¡Vaya! Viajar alrededor de todo el mundo, ser un embajador, un agregado cultural. Alguien importante. Pero a la mitad de la carrera descubrí que quería ser profesor. Creo que me siento más cómodo hablando de arte, literatura e historia que perteneciendo a alguna esfera de la política. Pero no me desvío más. No les contaré cómo, ni por qué soy profesor. No les contaré por qué quise ser escritor, ni por qué lo dejé; ni por qué ahora escribo ensayos ocasionalmente. No les contaré cómo publiqué mi primer libro. Lo que sí contaré es cómo descubrí Me llamo Rojo...fue en realidad una novela que usé para aproximarme a una chica. Sí, la que ahora es mi novia. Y sí, también era pesada y larga (laaarga) en un principio, pero me atrapó: el romance, la intriga, la profundidad filosófica de las reflexiones, el entorno del Estambul del siglo XV. Creo que no me arrepiento: le di una oportunidad a Pamuk, pero al final, me daba una oportunidad a mí mismo, de conocer Me llamo Rojo, de recorrerlo, de valorarlo y hasta de vivirlo. ¿Cuál es tu historia con Me llamo Rojo?